GERMÁN VARGAS LLERAS Y LA CIENCIA POLÍTICA(I)

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I. La sombra de Uribe y Santos

El llamado nuevo milenio ha transcurrido para Colombia en medio del asedio de los fantasmas de las guerras irregulares y el sueño de reinventar una sociedad basada en la reconciliación y la paz.

Ocho años de gobierno de Juan Manuel Santos, ocho años de Álvaro Uribe Vélez y uno y medio de Andrés Pastrana, completarán el ciclo de los 118 años de predominio de guerras irregulares, odios irracionales, divisiones infinitas y desprecio por la vida en orgías que han dado cátedra de las más terribles barbaries al mundo civilizado.

Desde la batalla de Palonegro, del 11 al 25 de mayo de 1900 no ha cesado el reino siniestro de las guerras irregulares con sus formas predilectas de enriquecimiento: el despojo, el desplazamiento, el pillaje y la cultura de lo mal habido con la joya de la corona: una brutal corrupción.

Cada ciclo de guerras irregulares a conducido a un sueño de paz y pactos que han llevado a la reactivación del fantasma con nuevos rostros.

En este juego infernal cada vez más se ha ido perdiendo la capacidad integral del verdadero estadista y los tres últimos presidentes de Colombia no han escapado a esta tendencia pese a toda la parafernalia de unos medios de comunicación que han actuado más como corifeos contratados para cantar loas al príncipe.

Andrés Pastrana que inició el milenio con espíritu y pinta de farandulero nos demostró hasta la saciedad lo que es gobernar mal a un país, cosechando uno de los períodos presidenciales más desastrosos en la historia de Colombia. Su gran derrota política fue no haber logrado la paz con las Farc

Alvaro Uribe Velez dijo que acabaría a las guerrillas por las armas en cuatro meses, y no le alcanzaron los cuatro años y maniobró para hacerse a cuatro más. No le alcanzaron los ocho años y tal vez quería ocho años más. En sus 8 años de gobierno más que un verdadero estadista integro tenemos es el espíritu de un militar frustrado, poseído por el odio, la venganza y las ansias de poder. Son dos sus logros visibles: 1:Reducir el poder militar de las Farc que la hizo buscar una negociación. 2.Negociar con los paramilitares, sin lograr solucionar el conflicto.

Juan Manuel Santos con las ventajas que le dejó Alvaro Uribe Vélez frente a la insurgencia, respondiendo al mandato por la paz que le entregó el pueblo en las urnas logra la negociación con las Farc que la condujo a su desarme y desmovilización. Pero el gran logro de Juan Manuel Santos y el Nobel de Paz obtenido, nos ha ratificado es sus habilidades de jugador de póquer y publicista, que por mucho que lo intentó no lo llevó a la cúspide de los consumados estadistas. Nos deja un país nadando en un mar de coca, cocaína y miseria, con una expansiva inseguridad, con nuevas agrupaciones de paramilitares y narcotraficantes, una delincuencia común salida de madre, donde cualquier bandola se cree un ejercito capaz de retar a la sociedad civil y al Estado y una paz con las Farc en peligro que puede conducirnos a otro ciclo de guerras irregulares más violento y más prolongado.

Dice el adagio popular que en tierra de ciegos el tuerto es el rey y los pocos logros obtenidos en estos 16 años de Uribe y de Santos en medio del desbarajuste económico, social, moral y la mediocridad, pueden crecer como sombra que proyecte el perfil del nuevo mandatario de la Casa de Nariño, en un momento cuando estamos ante la posibilidad única en 118 años de darle entierro al fantasma de las guerras irregulares y sus nefastas consecuencias, hacia la transformación de una sociedad y un Estado capitalista posmoderno, basados en la reconciliación y la paz, proceso que nos puede durar más de un siglo largo, para que seamos un país competitivo en el orden internacional. Esa es la posibilidad histórica que estará en juego en las próximas elecciones para congreso y presidente en el primer semestre del año 2018 en Colombia, misión que solo puede ser entregada a un político con verdadera vocación de estadista y no a un leguleyo, refinado profesor de academia o a un afiebrado arengador de muchedumbres.

Mario Ramón Mendoza

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3 comentarios el “GERMÁN VARGAS LLERAS Y LA CIENCIA POLÍTICA(I)

    • Gracias pariente por escribir: bueno esa es mi lectura y esa es mi proyección, de lo fatal estoy seguro que no. Me gustaría que mostraras tus argumentos en un diálogo sano e instructivo. De eso se trata de dar altura al debate y que la política tenga el rango de ciencia y no de politiqueria y odios irracionales. Un gran abrazo.

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  1. Comparto aquí el mensaje de la organización Poetas sin Fronteras desde Venezuela:
    Estimado Camarada:

    Reciba un cordial y solidario abrazo. Enhorabuena saludarte y saber que estás emprendiendo con buen pie, tu campaña política para el Congreso. Deseo de corazón, que tengas el respaldo de quienes creen en tu programa político y logres tus objetivos.

    Aproveché de enviar entre mis contactos (mayoría cultores populares, movimientos afrodescendientes, de derechos humanos, de mujeres, juventud, intelectuales, comunicadores sociales, clase trabajadora…) te brinden el apoyo y respaldo a tu candidatura.

    Un fuerte abrazo.

    Siboney
    unionsinfronteras@yahoo.es

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