Luis Carlos López en pocas palabras

El 4 de abril de 2008, al concluir una muestra que hice de la poesía de Luis Carlos López en el portal de sanesociety,org, días antes de entregar la Tercera Versión de la Medalla, publiqué este escrito que quiero hoy compartir y  sirva de preámbulo del acto de condecoración a la poeta Elizabeth Miranda Guerra  el 17 de octubre y del breve balance de los 10 años de vidas de la iniciativa Medalla Luis Carlos López, que haré.

Luis Carlos López en pocas palabras

“soy eminentemente anfiscio y Cartagena lo es en sumo grado”

LUIS CARLOS LÓPEZ 

Si me tocara escoger el poema más original, asombroso y bello de la literatura colombiana, que recrea nuestra historia de republiquetas y representa nuestra comedia tropical, sin duda alguna que escogería este poema de LUIS CARLOS LÓPEZ:

FABULITA 

“¡PAX VOBIS!”

WILSON 

“!Viva la paz, viva la paz!”…

trinaba alegremente un colibrí
de flor en flor…sentimental sencillo,
Y el pobre pajarillo

trinaba tan feliz sobre el anillo

Luis Carlos Bernabé del Monte Carmelo López Escauriz

Luis Carlos Bernabé del Monte Carmelo López Escauriz

feroz de una culebra mapaná.

 

Mientras en un papayo

reía gravemente un guacamayo

bisojo y medio cínico:

-¡Cuá, cuá!”

 

Si nos atenemos a las consideraciones del critico GUILLERMO ALBERTO AREVALO, uno de los pocos críticos que en Colombia ha ahondado en la obra del poeta cartagenero, este poema debe cumplir casi un siglo de haber sido escrito. Hoy asombra no sólo por sus múltiples hallazgos como ejercicio del lenguaje y de la imagen poética, también por su vigencia y el dulce deleite que nos produce degustar la venganza de la poesía, en primer lugar contra las castas que han manejado el país y cuyas miserias él puso al descubierto con su arte, y que después han tratado de ignorarlo, y en segundo lugar contra los que han querido desterrarlo del reino de la poesía, partiendo de aquel tristemente célebre crítico tradicionalista español, que dijo que López “no hacia poesía sino porquería” y luego como por resonancia doctos locales dijeron que lo suyo eran chistes o chismes de provincia.

Doce líneas bastaron a LUIS CARLOS LOPEZ para representarnos la triste comedia de un país que en un círculo vicioso infinito se bate entre guerras estériles y paz traicioneras. Dice GUIELLERMO ALEBERTO AREVALO, que el poema fue escrito como motivo del suceso del Canal de Panamá, y con él nuestro poeta marcó diferencia con la “dolida nota lírica” antiimperialista de los modernistas. Pero independiente de los motivos, la mirada totalizadora de López le permite recrear un instante de la aldea que se convierte en un presente eterno y universal. Hoy como ayer las minorías que han usufructuado el poder especulan con la guerra, con la paz, como han especulado históricamente desde sus inicios con la revolución, la tierra, la justicia, con un estado alcabalero y una economía ficticia.

En este poema está toda la fuerza expresiva de López con su credo estético, contradiciendo la retórica tradicionalista, el lenguaje preciosista que predominaba en su época, alejado de castillos, cisnes, leones y pirámides. Dándole validez a nuestras expresiones locales como mapaná, papayo y guacamayo. El cuadro que nos pinta es una representación caricaturesca, una correspondencia psicológica del alma de la nación en el conflicto entre la guerra y la paz. El canto del colibrí no es acaso la voz de los familiares de cientos y cientos de secuestrados que hoy claman por la libertad de sus seres queridos y por un acuerdo humanitario, de los familiares de miles y miles de desaparecidos, o compatriotas que yacen en las miles de fosas comunes, entre las fauces de una bestia, que también suele gritar: “¡Viva la paz! ¡viva la paz!”, pero también desde el poder instiga a la práctica de los antivalores, a la violación de toda legalidad con el señuelo de combatir el terrorismo y proteger una falsa seguridad.

Y el guacamayo, ese guacamayo bisojo, que no era otro que el propio poeta (recordemos que LUIS CARLOS LÓPEZ era bisojo y popularmente le llamaban el tuerto), ¿dónde está hoy?, con ese mundo doble, con esa mirada esculcadora y esa sonrisa, que no tiene que ser otro que el poeta, el artista y el intelectual que toma distancia del poder.

Lamentablemente muchos poetas e intelectuales en nuestro país han crecido y crecen amamantados de la mano del poder y ante la barbarie han optado por el mutismo, el ausentismo o el escapismo. Dónde está ese guacamayo, cuando en este país siguen creciendo las desapariciones forzadas, como sucede actualmente en la ciudad de Medellín, o cuando por los ríos de la geografía nacional  bajan los cuerpos de los decapitados. Muy bueno vivir de las comodidades que da el poder, pero de verdad que una vida así asquea.

Lamentablemente dispongo de poco tiempo para profundizar más, como hubiera querido, en este bello texto de LUIS CARLOS LOPEZ, al terminar la pequeña muestra que de su poesía he hecho en esta importante tribuna del arte: Sanesociety, pero que sirvan estas cortas palabras de cierre, de una voz que debemos redescubrir en Hispanoamérica.

Barranquilla, abril 12 de 2008

 

mario ramón mendoza

 

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