“ISLAS POR NACER” Y ALGO MÁS

Lo he pensado muy bien y sí: no todas las veces se celebran 67 onomásticos y 25 años de vida literaria entre el azote del llamado COVID 19. Entonces vamos pa’ esa amigó Elías, solo modifico la fecha: la presentación de ISLAS POR NACER será el 10 de diciembre del presente año en Barranquilla.

Si qué pasó el 27 de octubre del año 1954 a las 6 AM, día  de mi nacimiento, aquí tienen la respuesta. Por favor lean antes que lo desaparezca, hace unos dos años podía encontrarse más información: https://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/10/141022_ovni_partido_futbol_italia_ao

https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/la-historia-del-ovni-que-suspendio-un-partido-de-futbol-nid31012021/

Disculpen que esto otra vez lo traiga a mención. Dije el año pasado que solo hace unos 6 años  me di cuenta del suceso, pero por extrañas coincidencias en mi adolescencia, había escrito un poema sobre el tema. Anoche estuve hasta las 2 de la madrugada buscando el texto entre un mar de papeles y no apareció. Me toca hacer uso de mi memoria. Contaba que el poema lo publiqué en CANCIÓN DE RESISTENCIA, lo grabé en CD y por primera vez lo leí en público en una clase de derecho en la Universidad del Atlántico, en un debate sobre El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, con el profesor y poeta Max Rangel «q.e.p.d». Esto dice el poema:

GOLPE DE MISTERIO


Viajeros agonizantes en mi cielo,
Venidos de Miles años luz,
Con tempestades de agua energía
Explotaron el alba de las cosas.

Y nació la arquitectura de los sueños,
Nacieron las razas,
Nacieron los sueños,
Nacieron los dioses,
Nacieron las leyes,
Nacieron los ahora y ahora.

Viajeros ahora invisibles recorren
Cada habitante de la sangre,
Cada habitante de los nervios,
Y viajan con las sombras de mi sombra,
Buscando el origen de las cosas
Y hablan con los ojos azules
Parpadeantes de mi abuelo,
Regados en el cosmos.

Oh el misterio de las cosas,
Soy yo o no lo soy,
No lo puedo comprobar,
Pero sé que en mi habitan las voces de mi abuelo,
Los pasos de mis hijos y mis nietos,
Y que el origen de mi especie,
Está enterrado en el ombligo de un marciano,
Que viaja agonizante,
Traspasando las fronteras,
Del tiempo
El agua y el silencio.


Mario Ramón Mendoza Mendoza

La verdad no estoy seguro, si ese poema nació después de leer  EL RETORNO DE LOS BRUJOS, de Louis Pauwels y Jacques Bergier. Ese libro me lo prestó el profesor Gustavo Rodríguez Vidal, el mismo que menciono en mi relato El secreto de la piedra. Debió ser en primero de Bachillerato, en el Colegio Nacional José María Córdoba de Montería,  él me dictaba clase de Prehistoria y cuando había asombrado a mis profesores con mi cuento El falso hijo de Dios, que ameritó una junta de profesores de español, con el fin de establecer si yo había plagiado el cuento de alguna parte.

Frente al tema de los extraterrestres, mis deducciones no han sido planas: estoy seguro que existen, pero algunas veces pongo en duda que hayan visitado la Tierra, pero en otras puedo ir al extremo, por ejemplo ahora, pienso que si efectivamente están entre nosotros y los que manipulan al mundo son los títeres, de siniestros seres que tienen a nuestro planeta como una granja de ensayos y  son ellos los que han orquestado todo: las divisiones, las guerras, las epidemias y la muerte.

El pensamiento de hombres tan avanzados, como Carl Sagan y Stephen Hawking, negado que ellos hayan estado alguna vez aquí, me hace dudar, pero hoy estoy casi seguro que estas mentes por muy inteligentes, no fueron libres y obedecían a un plan de control mental, de los que manejan la granja para mantenernos engañados.

Sobre las veces que me he salvado de morir, son tantas, pero quiero hoy  solo mencionar una de las más remotas de la que doy testimonio, siendo consciente de ello: tenía 9 años, sufría de una hernia inguinal. Me programaron la cirugía en el hospital San Jerónimo de Montería. Recuerdo el nombre del médico que me intervino pero no lo voy a decir. Llegó la cirugía: me inyectaron la anestesia y no me hizo efecto. El médico ordenó que me dieran anestesia por vía oral, la enfermera lo hizo, yo tenía un presentimiento malo, que no me dejaba rendir con la anestesia, pero al final entendí que nada podía hacer. Las lágrimas brotaron de mis ojos, y quedé sin conocimiento.

Después de la cirugía ya consciente, la enfermera me dijo «casi no regresas»,  pero lo más terrible que descubrí: el médico hizo la operación ebrio  y me propinó una herida exagerada «mata puerco». Sentí entonces que algo intervino, para que no muriera en las manos de ese médico borracho. Lleno de una profunda alegría di gracias a Dios.

Mario Ramón Mendoza Mendoza

“SI NO ME QUIEREN EN VIDA, NO ME LLOREN CUANDO MUERA”

Un jaguar en cuarentena

Conocí a Mario Ramón Mendoza Mendoza, en la madrugada del 25 de diciembre del año 1998, cuando él escribía epitafios. Por esas cosas inexplicables ya sabía mi  nombre y me lo confirmó sin titubeos al instante de escribir mi epitafio:

Aquí no yace
Elías Torrente de la Cima
Quien lo solicite
Búsquelo en sus libros.

Para ese entonces, en enero del año 1996 había iniciado su proceso de publicaciones con el sistema de preventa, con su poemario LA MISCELÁNEA AMBULANTE, impreso por editorial Presencia a través de Domus Libri. El libro al salir, la mayoría de sus copias ya estaban vendidas, le tocaron a él mil copias, no sé sabe cuántas a Domus Libri.

Le seguirían, EN LOS ESTERTORES DEL TIEMPO, noviembre de  1998, SUEÑOS DE XX,  CANCIÓN DE RESISTENCIA, MISTERIOSAS AVENTURAS DE VILLANUEVA, y AMOR SIEMPRE AMOR, entre 1999 hasta el año 2.000. Continuaría con las autopublicaciones, en la primera y segunda década del milenio,  para un total de 28 libros con el sistema de preventa, aquí puede informarse más: https://www.amazon.com/Mario-Ram%25C3%25B3n-Mendoza/e/B01C0R0MOY%3Fref=dbs_a_mng_rwt_scns_share

Además de publicar sus obras, nunca ha dejado de promocionar la lectura con el programa Tribunal de Lectura, entre las escuelas de escasos recursos, en el que regala libros y apoyar las nuevas voces del Caribe colombiano, con el premio de poesía Medalla Luis Carlos López, desde el año 2.004,  que se entrega cada dos años, imponiéndose en 7 oportunidades, con la Octava versión programada para entregarse a la poeta de Puerto Rico Mairym Cruz Bernal, ganadora de la primera versión internacional.

Pese a su prolífica obra, Mario Ramón Mendoza Mendoza, afronta las dificultades propias de un medio no apto para la cultura, como es el colombiano, signado por la violencia, la exclusión y la corrupción.

En medio de la llamada pandemia del COVID-19, este poeta y escritor, vio morir a familiares y amigos, algunos pensionados y con una buena posición económica. Me pregunto, siendo un creador que vive del día a día, sin ningún trabajo fijo remunerado, ¿cómo hace para sobrevivir?

No me queda duda que algo muy extraño, protege a este poeta y escritor:

Desde su nacimiento, se empezaron a  manifestar los sinos que marcaría su vida. Pruebe usted mismo, averigüe que pasó el 27 de octubre de 1954, a la misma hora en que nació a las 6 AM. Suceso que solo hace unos pocos años él descubrió, pero en la adolescencia escribió un poema extraño titulado GOLPE DE MISTERIO, donde palabras más palabras menos, nos dice que su origen está sembrado en el ombligo de un marciano, que viaja agonizante traspasando, las fronteras del tiempo, las aguas y el silencio.

Cuántos hechos insólitos podría señalar en la vida de este creador, como las veces que se liberó de morir, pero sin duda lo que más me llama la atención, es la Piedrecita que encontró, cuando era niño y luego ella evolucionó. Aquí pueden leer el relato muy testimonial: https://tierramutante.wordpress.com/2018/07/27/el-secreto-de-la-piedra-2/

Hoy Mario Ramón Mendoza Mendoza, es un jaguar en cuarentena, cercado por un medio indolente, él lucha por vivir y hacer que su arte se mantenga vigente y el de los nuevos creadores, pero este jaguar, como él mismo se nombra en su libro inédito UN LUCERO NEGRO A UN JAGUAR, pronto romperá las fronteras que lo encarcelan y cogerá nuevos rumbos con la pasión de su arte y el vivir.

Coincide su 67 onomástico, con la preparación y puesta en circulación de la Antología ISLAS POR NACER y con sus 25 años de vida literaria, y desde acá en Aguyrá le quiero decir que no se precipite: tiene en sus manos uno de los instantes más bellos y fecundos de su vida, y que con la fiereza del jaguar salga, con toda la calma, a celebrar sus 25 años de vida literaria con ISLAS POR NACER y una novedosa campaña de venta de sus libros por Internet.

Tiene, le he contado a vuelo de pájaro, diez libros para publicar entre ellos: ESPANTOS EN NEW YORK, MUERTE EN LA LUNA AZUL (novelas) y TEPOLOGÍA (poesía), que estoy seguro marcarán un hito en la historia universal de la literatura.

Quiero insistirle, respondiendo a su filosofía de vida, que podría resumir en la frase que titula esta entrada de la canción YO SOY El CANTANTE, de Héctor Lavoe, mucha atención e intención en el ahora, que está en el lugar y el momento indicado. Por algo tiene tanto parecido su nacimiento con el Mark Twain, y que yo me parezca a Elías el bíblico.

De izquierda a derecha: Edilbeto, Marcelina Pantoja, Ramón José Mendoza Espinosa, Ramón, Pedro, Andres Domingo, al lado derecho de la bisabuela Eusebia Mass Pantoja, a su lado izquierdo Aurora. Todos los hijos de Ramón J. Mendoza con Aurora Mass, excepto la señorita que es una sobrina de Eusebia Mass. Faltan los hijos que nacieron después: Simón y una niña que falleció al año de nacer.

Ahora si termino: Mario Ramón Mendoza Mendoza, me pidió le ayudara a  identificar a todos los que salen en la foto de sus bisabuelos, pues  he logrado cumplir la tarea, además de los nombres de cada uno, tengo el original de la foto, esta que publicó es un duplicado, y lo fechó su propio bisabuelo, Ramón José Mendoza Espinosa, en octubre de 1909.

Elías Torrente de la Cima

SOY

Nos llega al Caribe la nube tóxica de dióxido de azufre, arrojada por el volcán Cumbre Vieja, en la Isla La Palma, en España. Precisamente cuando esperamos el soplo ISLAS POR NACER, primera muestra de VOCES DE ACUARIO.

Por inconvenientes de última hora, la puesta en circulación de este libro y su lanzamiento me toca postergar para el 12 de noviembre del presente año. Al revisar los obstáculos que enfrento para concluir la tarea, y escuchar viejas y nuevas voces que me dicen, deje la escritura, solo puedo reconocer que soy un hombre obstinado.

La verdad, no estoy hecho para correrme ante las dificultades, y mi suerte está con mi arte, y se lo dije a mi tío abuelo Francisco Fallón, que era en ese instante la persona más rica en el Valle del Sinú, ante su propuesta que le diera el dinero que me había ganado en un concurso de cuento, para invertirlo en ganado. Que mejor prefería estudiar periodismo por correspondencia con una escuela de Buenos Aires, Argentina. Tenía para ese entonces 16 años.

Ahora no solo persisto con mi vocación, sino que tengo metas muy ambiciosas. Día a día me mentalizo que debo ser mejor, persistir y persistir, hasta vencer.

Muy bien han llegado a mi alma, estos dos temas musicales, que les comparto.

Me he retrasado en la preventa individual de ISLAS POR NACER, con lo que lograré recuperar la inversión. Pues amigos y amigas, esperen un rato que ya llego con mi carta, para la preventa del libro.

Después de este lance, voy con una antología del cuento caribeño. Tengo entre ceja y ceja la reactivación de CONPALABRA y la celebración del día mundial de la poesía en Cartagena el 21 de marzo del año 2022.

Por favor escuchen estas dos joyas, de la música caribeña, que hoy me han levantado el ánimo.

Mario Ramón Mendoza Mendoza

PANAMÁ Y PUERTO RICO EN ISLAS POR NACER

La inclusión de las poetas Giovanna Benedetti, de Panamá, y Mairym Cruz Bernal, de Puerto Rico, en la Antología ISLAS POR NACER, de nuestro naciente proyecto VOCES DE ACUARIO, es un gran acierto porque estas dos mujeres constituyen cada una un hito en la poesía de sus países caribeños.

Muy alentador en esta acción inicial de VOCES DE ACUARIO, cuando queremos desde el Gran Caribe incidir en un nuevo desarrollo de la literatura de ficción, en el poemario ISLAS POR NACER, podamos mostrar al lado de dos mujeres consagradas en la poesía mundial: Giovanna Benedetti y Mairym Cruz Bernal, voces nuevas y frescas del Caribe colombiano.

Estamos en mora que estos dos países, Panamá y Puerto Rico, que nunca han ganado un Nobel, sean tenidos en cuenta a la hora de valorar lo que hacen sus pueblos en materia de creaciones e investigaciones. Desde nuestro sueño, hacemos este pequeño aporte al mundo para que se descubra, en particular la nueva poesía de estos hermanos pueblos caribeños.

Comparto dos entrevistas a estas sobresalientes poetas, y  por favor haga cada uno su valoración y saque sus conclusiones:

Mario Ramón Mendoza Mendoza

Entrevista a Giovanna Benedetti, a raíz de su reciente participación en el Festival Mundial de poesía del pasado año en Medellin:

Mairym Cruz-Bernal: “La patria del poeta es su lengua”

Entrevista realizada por el escritor Wilkins Román Samot, y publicada el domingo 30 de julio de 2017, en LETRALIA.

Mairym Cruz Bernal (Puerto Rico, 1963) es poeta. Escribe poesía confesional. Cruz Bernal estudió psicología en Loyola University (1983) y escritura creativa en Norwich University (1994). Su trabajo poético-creativo ha sido publicado en España, México, Colombia, Perú y otros países, y traducida parte de su poesía, entre otros idiomas, al macedonio, árabe, inglés, alemán, portugués, italiano y francés. De su época de estudios universitarios no conocemos poemario publicado alguno, pero a partir de entonces Mairym tiene más de trece libros publicados, casi todos poemarios, entre los que destaca uno junto al conocido cantautor Danny Rivera, intitulado: Querida amiga, querido amigo (Puerto Rico: Isla Negra Editores, 1999).

Otros de los poemarios de Cruz Bernal son Poemas para no morir (Puerto Rico: Editorial Mairena, 1995), Cuando él es adiós (Puerto Rico: Universidad de Puerto Rico, 1997), Soy dos mujeres en silencio que te miran (España: Torremozas, 1998), Encajes negros (Perú: Casa del Poeta Peruano, 1999) y Alas de islas (Colombia: Oveja Negra, 2003). En 2011, Cruz Bernal trabajó en la antología de poetas puertorriqueñas vivas Ejército de rosas (Puerto Rico: Editorial Boreales, 2011). Previamente, en 2003 presidió el V Encuentro Internacional de Escritoras celebrado en Puerto Rico, entidad a la que se ha mantenido vinculada hasta hoy. Entre 2008 y 2012 presidió el Pen Club de Puerto Rico. Mairym me ha soltado unas palabras en respuesta a mis preguntas sobre su trabajo creativo, que comparto con todos vosotros.

—Escribes poesía confesional. Eres poeta y mujer. También has sido hija. Tienes en tu valija un poemario más, Amanecida de dolores, poemas para mi madre (Puerto Rico: Lúdika / Isla Negra Editores, 2016). ¿De qué trata o tratas en este poemario? ¿Qué le hace diferente a tus otros poemarios?

—Este es un poemario muy íntimo. La luz de estos poemas es el dolor de ver a tu madre agonizando, sufriendo, en inmenso dolor. Todos estos poemas fueron escritos en las salas de emergencia, mientras velaba a mi madre en su “cuna” última y entristecida. Esta despedida tomó tiempo, se anunciaba la muerte y revivía. Enloquecimos los hermanos, nos amamos, nos peleamos, dejamos de hablarnos, inventamos pleitos, hasta la tarde que murió, aquel catastrófico primero de enero de 2016. Entonces nos abrazamos y dejamos ir tanto dolor, ahora de perderla. Su muerte anunciada era una realidad. Amanecida de dolores, poemas para mi madre, fue mi manera de manejar este dolor de su ausencia, pero también los conflictos que me parece quedan incompletos en esa relación tan conflictiva entre madre e hija. La culpa de no haber hecho lo suficiente siempre me rondará.

—Poemas para no morir es tu primer poemario. ¿Cómo surge la oportunidad de trabajar este primer poemario? ¿Qué relación tiene con tus estudios en escritura creativa en Norwich University?

—Poemas para no morir no tiene mucho que ver con mis estudios en Estados Unidos en escritura creativa. Ya se escribían. Ya me sucedían esos poemas tan vallejianos como inevitable es no escribir cuando leemos a Vallejo, cuando conocemos el mundo en viajes largos y faldas que van arrastrando el polvo de los caminos. Esos poemas comienzan un diálogo conmigo misma, diálogo que continúa hasta el día de hoy. Y qué otra cosa es la poesía, si no esa invitación del Ser a ser. ¿O ser es otra ficción?

—Si comparas tu crecimiento y madurez como persona y escritora entre la época que realizas tu poemario Poemas para no morir con la de Amanecida de dolores, poemas para mi madre, ¿qué diferencias observas en tu trabajo creativo?

—Desde muy temprano en mi escritura capturé la voz. Supe que cuando una escribe, no hay nadie detrás espiándote. También entendí que no escribía para nadie, excepto para mí misma. A mí las publicaciones me fueron sucediendo. No fue algo que busqué, excepto en mi primer libro que quise publicar. No tenía amigos ni contemporáneos poetas a quienes consultar. Busqué ayuda y consejo con el profesor don Manuel de la Puebla, a quien estoy profundamente agradecida de identificar mi problema con los gerundios y decirme que mi libro estaba listo para publicarse. No me publicó en la legendaria revista Mairena. Pero un día, años después, asistió solo a un recital que ofrecí en la sala Raúl Juliá del Museo de Arte de Puerto Rico. Leí un poema dedicado a mi esposo. Al despedir al público, se me acercó y me dijo: “Con ese poema hoy se ha hecho poeta ante mis ojos”

—Mairym, ¿cómo visualizas tu trabajo creativo con el de tu núcleo generacional de escritores con las que compartes o has compartido dentro y fuera de Puerto Rico?

—Cuando me formé en Estados Unidos y me eduqué en dos universidades, en dos ciudades, una del sur y otra del norte, fui construyendo literariamente y/o fui influenciada por una escuela de pensamiento, esa es la Confesional. Creo que ya mis esquemas mentales estaban abiertos a este movimiento artístico. Me formé y me conformé bajo este pensamiento porque también mi vida ha sido una de crisis en crisis. El movimiento confesional es sin duda un género de crisis, y ahí estaba yo… en mi caos. Nunca me he sentido parte de un gremio o un movimiento generacional como planteas en tu pregunta. Yo hago mi cosa. Allá el mundo.

—¿Cómo concibes la recepción a tu trabajo creativo dentro y fuera de Puerto Rico, y la de tus pares, bien sean escritores de poesía u otro género

—Me siento honrada cada vez que un país desea publicarme un libro. O me invitan a un festival de poesía. O alguien quiere escucharme en un recital. O un amigo me dice “Léeme tu último poema”… siempre es un honor. No puedo quejarme. El mundo es mi casa, y todo hombre y toda mujer, mi hermano y mi hermana.

—Sé que eres de Puerto Rico. ¿Te consideras una autora puertorriqueña o no? O, más bien, una autora de poesía, sea esta puertorriqueña o no. ¿Por qué?

—Hace ya varios años no deseo hablar de géneros literarios, que son clasificaciones de la academia. No. Cuando una escribe salta la palabra, y sólo la palabra. Ella te sucede como te sucede el sudor, el deseo sexual, el hambre. Ahí está, incongruente y desafiante, jodiéndote la vida. Qué vas a hacer, si no sucumbir. Derrotarte para que ella te conforme. Las palabras no tienen sexo ni nación. Son. Te suceden. Yo soy una mujer y nací en un país, pero soy todas las mujeres, a veces también soy hombre, y pertenezco sólo a la anarquía del pensamiento.

—¿Cómo integras tu identidad étnica y tu ideología política con o en tu trabajo creativo y tu formación en psicología y escritura creativa? ¿Qué tiene que ver tu poesía confesional con tu formación en psicología en Loyola University?

—Estudié psicología clínica, pero no terminé ese programa doctoral. A cambio, me fui a estudiar escritura creativa en busca de mi definición. Ya de regreso, diseñé un taller de escritura que me hubiera gustado tomar. Les ofrezco a mis talleristas que visitan mi sala mi propio proceso. Un poco de psicoanálisis, un poco de psicomagia a lo Jodorowsky, y escritura. Penetrar el ser, autodescubrirte, luego escribir. Pero la escritura es en sí un proceso de penetración y de autodescubrimiento.

—Tu trabajo creativo se inicia en tus libretas de estudiante de psicología, a los dieciséis años, cuando una compañera de estudios te advierte lo que es ser poeta. Estudiaste un tiempo en Nueva Orleans y otro en Vermont, donde realizaste tus estudios universitarios (1980-1994). De esa época no conocemos de poemario alguno. Luego, tienes más de trece libros publicados, casi todos poemarios, entre los que destaca uno junto al conocido cantautor Danny Rivera. Se te publica en España, México, Colombia, Perú y otros países, y se traduce parte de tu poesía, entre otros idiomas, al macedonio, árabe, inglés, alemán, portugués, italiano y francés. ¿Cómo se integra tu poesía a tu experiencia de vida como estudiante en Estados Unidos con tu experiencia de vida en Puerto Rico? ¿Cómo integras esas experiencias de vida en tu propio quehacer de escritora entonces y hoy?

—La verdad: En esa época, a mis diecinueve, escribí un libro titulado Fragmento de lágrimas. Ya graduada y en Puerto Rico quise publicarlo. Esa misma amiga que me había identificado mis escritos como poesía, aunque estaban en forma de párrafos en aquellas libretas gordísimas, ella misma me escribió un prólogo. Lo llevé a una imprenta, Ramallo. En menos de veinticuatro horas estaba sacando el manuscrito de la imprenta. Desde entonces está sepultado en un baúl, con prólogo y todo. Un libro de sueños, pero también llorón. Dejémoslo ahí hasta mi muerte. Cuando estudié escritura en Estados Unidos me gané un premio por mis poemas en inglés. Esa colección fue publicada en Provincetown Art Press con el título de On Her Face The Light of La Luna… Después el idioma fue una decisión que tuve que hacer. Elegir. Decidí regresar a la isla y ser poeta aquí, en español. La patria del poeta es su lengua. Un viaje entre dos idiomas, dos culturas que luego se expandiría al mundo que una construye cuando viaja.

—¿Qué diferencia observas, al transcurrir del tiempo, con la recepción del público a tu trabajo creativo y a la temática poética del mismo? ¿Cómo ha variado?

—Creo que hoy soy más libre. En realidad, creo que toda la vida he alimentado ser libre. La escritura es un espejo. Si rompo amarras, si hago un viaje interior, si amo y desamo, si me revelo y me rebelo, si anuncio o denuncio, todo está develado en ese espejo de la escritura. A veces me siento insegura y creo que todo lo que he escrito no vale nada. Entonces regreso a mi primer libro, mi primera inocencia. Recobro un poco la fe en la palabra como una diosa, y me entrego nuevamente a sus designios. Cierta fragilidad.

—¿Qué otros proyectos creativos tienes pendientes?

—Como a veces me ha sucedido, este año 2016 vi organizarse finalmente cuatro libros que ya se incubaban por años. El libro de los poemas para mi mamá, Amanecida de dolores, un libro de microtextos titulado Pequeños monstruos del submundo, el libro Paseos con Leo, 48 columnas publicadas por El Post Antillano en tiempos recientes, y mi libro más fundamental de estos tiempos: La Hija Hereje, firmado por mi homónimo Sor Eva Teresa del Moisés y que pronto verá la luz bajo el sello de Isla Negra Editores. Estos cuatro libros ya tienen casa.

Concluir con tres puntos suspensivos. Hace varios meses he estado haciéndome exámenes médicos ginecológicos pues unas células extrañas precancerosas aparecen como pequeños demonios a mortificar mi sistema de ilusiones. He meditado profundamente sobre la vida y la muerte, más sobre la muerte. Y no quiero morir todavía. Un pequeño niño me ronda, mi niño de arena. Ese será el título de mi próximo libro. La pasada semana, después de una biopsia en el hospital, supe que todas las pruebas salieron negativas. Estoy sana. Lloré. Me urge la vida, la disfruto aun en esta soledad de palacio en la que ya hace un tiempo me he enclaustrado, como esa monja que firma La Hija Hereje. Extiendo la mano y acaricio a mi niño de arena. Me falta mucho. No me voy todavía.

Wilkins Román Samot

Escritor puertorriqueño (Puerto Rico, 1976). Cursó estudios de Bachillerato en Artes en la Universidad de Puerto Rico, especializándose en Sociología (B.A., 1998). Completó su educación terciaria en Puerto Rico con un Doctorado en Derecho de la Escuela de Derecho de la Universidad Interamericana de Puerto Rico (J.D., 2004) y una Maestría en Artes del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe (San Juan, Puerto Rico), especializándose en Estudios Puertorriqueños y del Caribe (M.A., 2005). En la Universidad de Salamanca (Salamanca, España) realizó estudios superiores y avanzados en Antropología Social y Derecho Constitucional (DES-DEA, 2004-2006). Obtuvo su título de doctor de la Universidad de Salamanca en 2010. Su Tribunal de Tesis calificó su disertación doctoral con un Sobresaliente “Cum Laude” por unanimidad. Posteriormente, la Comisión de Doctorado y Postgrado de la Universidad de Salamanca le concedió el Premio Extraordinario de Doctorado en Ciencias Sociales (2009-2010). Sus principales investigaciones están publicadas por, entre otras entidades, el Instituto de Derecho, el Instituto de Estudios del Caribe y el Instituto de Antropología del Derecho. Otros de sus trabajos de investigación han sido publicados por revistas de la Universidad de Puerto Rico, la Escuela de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico y el Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Santiago de Chile. Parte de su obra literaria ha sido publicada en El Sótano 00931 y Panfletonegro. Su obra literaria ha sido presentada en la Sala Café Teatro Sylvia Rexach del Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré. La mayoría de sus investigaciones pueden ser libremente adquiridas en amazon.com, amazon.es, amazon.co.uk y, entre otras librerías, en Barnes & Noble. Ha sido conferenciante en la Facultad de Derecho Eugenio María de Hostos, la Universidad Autónoma de Madrid, el Museo de la Historia de Ponce y la Universidad de Salamanca. Fue el decano fundador del Instituto de Derecho Avanzado, y director académico de su Programa de Educación Jurídica Continua con el Colegio de Abogados Católicos de Puerto Rico. En marzo de 2013 fue invitado a fundar la Comisión de Asuntos del Fiscal General del Estado y del Departamento de Justicia, Sección de Estado y Gobierno Local, Colegio Americano de Abogados (A.B.A., por sus siglas en inglés), Illinois, Estados Unidos de América.

CAUPOLICÁN Y EL REY BURGUÉS

AL FINAL LA PACIENCIA
TIENE EL DULCE SABOR
DE LA FELICIDAD INESPERADA:
marioramonm

Finalizo la etapa de selección, de los poetas que incluiré en la primera muestra ISLAS POR NACER, en lo que será la primera Antología de VOCES DE ACUARIO, con un sencillo homenaje a todos los que muy gentilmente  me colaboraron,  enviando la información necesaria sobre sus obras, y figurarán en esta primera avanzada, por realizar nuestro sueño: desde el Caribe llevar un nuevo aire a la literatura de ficción, sobre todo en  la poesía y la novela.

Qué mejor presente, en esta intención y atención, que hacerlo con un caribeño universal, cuyo arte y ejemplo liberador no ha cesado, con dos piezas de fina construcción publicadas en AZUL, 1888.

Mario Ramón Mendoza Mendoza

CAUPOLICÁN
Es algo formidable que vio la vieja raza:
robusto tronco de árbol al hombro de un campeón
salvaje y aguerrido, cuya fornida maza
blandiera el brazo de Hércules, o el brazo de Sansón.

Por casco sus cabellos, su pecho por coraza,
pudiera tal guerrero, de Arauco en la región,
lancero de los bosques, Nemrod que todo caza,
desjarretar un toro, o estrangular un león.

Anduvo, anduvo, anduvo. Le vio la luz del día,
le vio la tarde pálida, le vio la noche fría,
y siempre el tronco de árbol a cuestas del titán.

«¡El Toqui, el Toqui!» clama la conmovida casta.
Anduvo, anduvo, anduvo. La aurora dijo: «Basta»,
e irguióse la alta frente del gran Caupolicán.
Rubén Darío

EL REY BURGUÉS

Amigo! El cielo está opaco, el aire frío, el día triste. Un cuento alegre… así como para distraer las brumosas y grises melancolías, helo aquí:

Había en una ciudad inmensa y brillante un rey muy poderoso, que tenía trajes caprichosos y ricos, esclavas desnudas, blancas y negras, caballos de largas crines, armas flamantísimas, galgos rápidos, y monteros con cuernos de bronce que llenaban el viento con sus fanfarrias. ¿Era un rey poeta? No, amigo mío: era el Rey Burgués.

Era muy aficionado a las artes el soberano, y favorecía con gran largueza a sus músicos, a sus hacedores de ditirambos, pintores, escultores, boticarios, barberos y maestros de esgrima.

Cuando iba a la floresta, junto al corzo o jabalí herido y sangriento, hacía improvisar a sus profesores de retórica, canciones alusivas; los criados llenaban las copas del vino de oro que hierve, y las mujeres batían palmas con movimientos rítmicos y gallardos. Era un rey sol, en su Babilonia llena de músicas, de carcajadas y de ruido de festín. Cuando se hastiaba de la ciudad bullente, iba de caza atronando el bosque con sus tropeles; y hacía salir de sus nidos a las aves asustadas, y el vocerío repercutía en lo más escondido de las cavernas. Los perros de patas elásticas iban rompiendo la maleza en la carrera, y los cazadores inclinados sobre el pescuezo de los caballos, hacían ondear los mantos purpúreos y llevaban las caras encendidas y las cabelleras al viento.

El rey tenía un palacio soberbio donde había acumulado riquezas y objetos de arte maravillosos. Llegaba a él por entre grupos de lilas y extensos estanques, siendo saludado por los cisnes de cuellos blancos, antes que por los lacayos estirados. Buen gusto. Subía por una escalera llena de columnas de alabastro y de esmaragdina, que tenía a los lados leones de mármol como los de los tronos salomónicos. Refinamiento. A más de los cisnes, tenía una vasta pajarera, como amante de la armonía, del arrullo, del trino; y cerca de ella iba a ensanchar su espíritu, leyendo novelas de M. Ohnet, o bellos libros sobre cuestiones gramaticales, o críticas hermosillescas. Eso sí: defensor acérrimo de la corrección académica en letras, y del modo lamido en artes; ¡alma sublime amante de la lija y de la ortografía!

¡Japonerías!¡Chinerías! Por moda y nada más. Bien podía darse el placer de un salón digno del gusto de un Goncourt y de los millones de un Creso: quimeras de bronce con las fauces abiertas y las colas enroscadas, en grupos fantásticos y maravillosos; lacas de Kioto con incrustaciones de hojas y ramas de una flora monstruosa, y animales de una fauna desconocida; mariposas de raros abanicos junto a las paredes; peces y gallos de colores; máscaras de gestos infernales y con ojos como si fuesen vivos; partesanas de hojas antiquísimas y empuñaduras con dragones devorando flores de loto; y en conchas de huevo, túnicas de seda amarilla, como tejidas con hilos de araña, sembradas de garzas rojas y de verdes matas de arroz; y tibores, porcelanas de muchos siglos, de aquellas en que hay guerreros tártaros con una piel que les cubre hasta los riñones, y que llevan arcos estirados y manojos de flechas.

Por lo demás, había el salón griego, lleno de mármoles: diosas, musas, ninfas y sátiros; el salón de los tiempos galantes, con cuadros del gran Watteau y de Chardin; dos, tres, cuatro, ¿cuántos salones?

Y Mecenas se paseaba por todos, con la cara inundada de cierta majestad, el vientre feliz y la corona en la cabeza, como un rey de naipe.

Un día le llevaron una rara especie de hombre ante su trono, donde se hallaba rodeado de cortesanos, de retóricos y de maestros de equitación y de baile.

-¿Qué es eso? -preguntó.

-Señor, es un poeta.

El rey tenía cisnes en el estanque, canarios, gorriones, censotes en la pajarera: un poeta era algo nuevo y extraño.

-Dejadle aquí.

Y el poeta:

-Señor, no he comido.

Y el rey:

-Habla y comerás.

Comenzó:

-Señor, ha tiempo que yo canto el verbo del porvenir. He tendido mis alas al huracán; he nacido en el tiempo de la aurora; busco la raza escogida que debe esperar con el himno en la boca y la lira en la mano, la salida del gran sol. He abandonado la inspiración de la ciudad malsana, la alcoba llena de perfumes, la musa de carne que llena el alma de pequeñez y el rostro de polvos de arroz. He roto el arpa adulona de las cuerdas débiles, contra las copas de Bohemia y las jarras donde espumea el vino que embriaga sin dar fortaleza; he arrojado el manto que me hacía parecer histrión, o mujer, y he vestido de modo salvaje y espléndido: mi harapo es de púrpura. He ido a la selva, donde he quedado vigoroso y ahíto de leche fecunda y licor de nueva vida; y en la ribera del mar áspero, sacudiendo la cabeza bajo la fuerte y negra tempestad, como un ángel soberbio, o como un semidiós olímpico, he ensayado el yambo dando al olvido el madrigal.

He acariciado a la gran naturaleza, y he buscado al calor del ideal, el verso que está en el astro en el fondo del cielo, y el que está en la perla en lo profundo del océano. ¡He querido ser pujante! Porque viene el tiempo de las grandes revoluciones, con un Mesías todo luz, todo agitación y potencia, y es preciso recibir su espíritu con el poema que sea arco triunfal, de estrofas de acero, de estrofas de oro, de estrofas de amor.

¡Señor, el arte no está en los fríos envoltorios de mármol, ni en los cuadros lamidos, ni en el excelente señor Ohnet! ¡Señor! El arte no viste pantalones, ni habla en burgués, ni pone los puntos en todas las íes. Él es augusto, tiene mantos de oro o de llamas, o anda desnudo, y amasa la greda con fiebre, y pinta con luz, y es opulento, y da golpes de ala como las águilas, o zarpazos como los leones. Señor, entre un Apolo y un ganso, preferid el Apolo, aunque el uno sea de tierra cocida y el otro de marfil.

¡Oh, la Poesía!

¡Y bien! Los ritmos se prostituyen, se cantan los lunares de la mujeres, y se fabrican jarabes poéticos. Además, señor, el zapatero critica mis endecasílabos, y el señor profesor de farmacia pone puntos y comas a mi inspiración. Señor, ¡y vos lo autorizáis todo esto!… El ideal, el ideal…

El rey interrumpió:

-Ya habéis oído. ¿Qué hacer?

Y un filósofo al uso:

-Si lo permitís, señor, puede ganarse la comida con una caja de música; podemos colocarle en el jardín, cerca de los cisnes, para cuando os paseéis.

-Sí, -dijo el rey,- y dirigiéndose al poeta:

-Daréis vueltas a un manubrio. Cerraréis la boca. Haréis sonar una caja de música que toca valses, cuadrillas y galopas, como no prefiráis moriros de hambre. Pieza de música por pedazo de pan. Nada de jerigonzas, ni de ideales. Id.

Y desde aquel día pudo verse a la orilla del estanque de los cisnes, al poeta hambriento que daba vueltas al manubrio: tiririrín, tiririrín… ¡avergonzado a las miradas del gran sol! ¿Pasaba el rey por las cercanías? ¡Tiririrín, tiririrín…! ¿Había que llenar el estómago? ¡Tiririrín! Todo entre las burlas de los pájaros libres, que llegaban a beber rocío en las lilas floridas; entre el zumbido de las abejas, que le picaban el rostro y le llenaban los ojos de lágrimas, ¡tiririrín…! ¡lágrimas amargas que rodaban por sus mejillas y que caían a la tierra negra!

Y llegó el invierno, y el pobre sintió frío en el cuerpo y en el alma. Y su cerebro estaba como petrificado, y los grandes himnos estaban en el olvido, y el poeta de la montaña coronada de águilas, no era sino un pobre diablo que daba vueltas al manubrio, tiririrín.

Y cuando cayó la nieve se olvidaron de él, el rey y sus vasallos; a los pájaros se les abrigó, y a él se le dejó al aire glacial que le mordía las carnes y le azotaba el rostro, ¡tiririrín!

Y una noche en que caía de lo alto la lluvia blanca de plumillas cristalizadas, en el palacio había festín, y la luz de las arañas reía alegre sobre los mármoles, sobre el oro y sobre las túnicas de los mandarines de las viejas porcelanas. Y se aplaudían hasta la locura los brindis del señor profesor de retórica, cuajados de dáctilos, de anapestos y de pirriquios, mientras en las copas cristalinas hervía el champaña con su burbujeo luminoso y fugaz. ¡Noche de invierno, noche de fiesta! Y el infeliz cubierto de nieve, cerca del estanque, daba vueltas al manubrio para calentarse ¡tiririrín, tiririrín! tembloroso y aterido, insultado por el cierzo, bajo la blancura implacable y helada, en la noche sombría, haciendo resonar entre los árboles sin hojas la música loca de las galopas y cuadrillas; y se quedó muerto, tiririrín… pensando en que nacería el sol del día venidero, y con él el ideal, tiririrín…, y en que el arte no vestiría pantalones sino manto de llamas, o de oro… Hasta que al día siguiente, lo hallaron el rey y sus cortesanos, al pobre diablo de poeta, como gorrión que mata el hielo, con una sonrisa amarga en los labios, y todavía con la mano en el manubrio.

¡Oh, mi amigo! el cielo está opaco, el aire frío, el día triste. Flotan brumosas y grises melancolías…

Pero ¡cuánto calienta el alma una frase, un apretón de manos a tiempo! ¡Hasta la vista!

Rubén Darío

ISLAS POR NACER: VOCES DE ACUARIO

Fuego del Caribe sube a los cielos

A pocas horas de vencerse el plazo, para completar la nómina de poetas del Gran Caribe que serán incluidos, en la antología ISLAS POR NACER, de la colección VOCES DE ACUARIO, que empieza a tejer nuestro sueño, de lograr en los nuevos tiempos que se asoman al horizonte, desde el Mar de los Caribes, llegue un nuevo aire a la literatura de ficción en el mundo, y en especial a la poesía y la novela.

La insignia del colectivo es la Orquídea Espíritu Santo de Panamá

Nuestra apuesta es ambiciosa y corresponde a los anhelos de los pueblos de vivir en un mundo en paz, amor, tolerancia y respeto entre todos nuestros hermanos y el sagrado hábitat que nos alberga.

El siglo XX fue llamado el siglo de la literatura de América.

Pero hay un mundo por descubrir, que empezó en el Mar Caribe, constituyéndose en la cuna del hombre cósmico, que revolucionará el pensamiento, la ciencia y la tecnología en los tiempos que se avecinan.

De por qué estamos en el lugar indicado y llamados a dejar una profunda huella, en los  primeros doscientos años, de la anunciada revolución del aire, en  la literatura de ficción, para su curiosidad le comparto una reflexión que realicé hacía el PRIMER CONGRESO INTERNACIONAL DE POETAS DEL CARIBE.

Creador caribeño, anímese a participar en esta nueva aventura literaria.

EL CARIBE POR LA VANGUARDIA DE LA NUEVA REVOLUCIÓN POÉTICA

 “Por mi raza hablará el espíritu” José Vasconcelos

Alexandre Pushkin, encarnó por primera vez en la historia de la poesía y la literatura, todo el potencial que puede representar para la humanidad la integración y la fusión de las razas, los pueblos y las culturas. Él que era descendiente de africanos y arios, en otro decir, negros y blancos, creó una poesía que renovó la lengua rusa e iluminó el camino a otros escritores, poetas y revolucionarios para que con el pueblo derrumbarán uno de los más grandes bastiones del absolutismo europeo, el zarismo ruso.

Rememorando todo su hito para la historia, Fedor Dostoyevski en un discurso inmortal dijo sobre lo que sería su más grande aporte:

“Y en verdad, en la literatura europea hubo genios artísticos de enorme magnitud, tales como Shakespeare, Cervantes, Schiller. Pero mostradme siquiera en uno de esos grandes genios la posesión de semejante capacidad de resonancia para lo universal como en nuestro Pushkin.”

“No hay, positivamente lo afirmo, no ha existido poeta con esa universal capacidad de resonancia como Pushkin: y no  se trata tan solo de la resonancia, sino de su asombrosa profundidad, y de la consubstanciación de un espíritu con el espíritu de pueblos extraños, identificación casi perfecta y por eso mismo maravillosa, porque en parte alguna y en ningún poeta del mundo entero se ha repetido semejante fenómeno. Solo en Pushkin ha existido, y en ese sentido lo repito constituye un fenómeno inaudito y nunca visto a mi entender, profético…porque precisamente en esto  se manifiesta su fuerza nacional rusa, la esencia popular de su poesía, el sentido nacional de su desarrollo, nuestra nacionalidad con su futuro implicado ya en el presente, y se manifiesta proféticamente. Porque ¿cuál es la fuerza del espíritu de la nacionalidad rusa sino su aspiración  -en su última finalidad- hacia la universalidad y la humanidad toda? No bien Punshkin, plenamente convertido en poeta del pueblo, se pone en contacto con la fuerza del pueblo, de inmediato presiente la grande misión futura de esa fuerza. Es aquí un augur, es aquí un profeta.”

Precisando que Pushkin estaba ligado a la reforma de Pedro, que se sometió a cierta culta intuición que le llevaba en sus actuaciones hacia fines futuros, dice:

“…Pues de golpe se concretó nuestra tendencia hacia una vital unión, ¡la unión de toda la humanidad!  Sin hostilidad (como pareció debía ocurrir) sino amistosamente, con pleno amor, admitimos en nuestra alma el genio de las naciones extranjeras, de todas ellas, sin hacer preferencias raciales, poseyendo casi desde el principio el instinto necesario para eliminar las contradicciones, disculpar y reconciliar diferencias, en lo cual se evidenció nuestra aptitud y nuestra tendencia…”

Este legado humano de Pushkin, el pueblo ruso lo abrazó y lo llevó a su máxima expresión en su valeroso aporte en la lucha por liberar al mundo del plan terrorista de dominio mundial nazi, ofrendando la vida 26 millones de rusos. No hay duda que las palabras de Dostoievski resultaron asombrosamente proféticas.

A esa gran revolución en la poesía y  la literatura del viejo mundo le siguió otra de carácter universal, de un  hombre no nacido en el mundo europeo, que por paradojas de la vida tomaría su mundo de princesas, reyes, cisnes y castillos para presentarnos otra vez el papel universal del poeta, nacido en los confines de la dominación del imperio español, de estirpe Caribe: Rubén Darío, que encabezaría la primera escuela transnacional de la poesía en español y se adelantó a todos los ismos que desde 1909 irrumpieron en la poesía del viejo continente con aires renovadores.

En esta nueva revolución aflora otra vez el poder de las fusiones y la integración de los pueblos, Darío venía de indios y blancos. Su papel transformador del lenguaje y la poesía en español lo reconoció Borges quien había sido uno de sus críticos y fundador del ultraísmo que nació como reacción a la escuela modernista:

“Todo lo renovó Darío: la materia, el vocabulario, la métrica, la magia peculiar de ciertas palabras, la sensibilidad del poeta y de sus lectores. Su labor no ha cesado ni cesará. Quienes alguna vez lo combatimos comprendemos hoy que lo continuamos. Lo podemos llamar libertador.”

Tomado de “Mensaje en honor de Rubén Darío”, escrito por Borges, en 1967.

Darío que desde su natal Nicaragua se va a refundar a París, cuna de los movimientos literarios e intelectuales de Europa, siguiendo la huella de otros caribeños que ya habían hecho historia como José María Heredia y Augusto de Armas.

Él es expresión de todo el potencial que representa El Mar Caribe para el mundo. Es como si el fenómeno Pushkin, se multiplicara por varias veces en el tránsito de los 200 millones de europeos para colonizar a América y su fusión con los negros traídos del África y los indoamericanos que lograron sobrevivir a la barbarie del conquistador. Ello explica el talante  de aquellos pueblos que en nuestras tierras lograron derrotar a los imperios más poderosos del momento: Francés, inglés y español.

Se ha dicho por algunos el gran parecido de El Mar Caribe con el Mediterráneo, pero que a diferencia en el segundo  nacieron grandes civilizaciones y  el nuestro resalta por la belleza de sus islas y paisajes, pero olvidan que acá se inició la más grande revolución que integraría a la humanidad,  con blancos, negros e indoamericanos a gran escala, dando nacimiento a una nueva raza, la raza cósmica, afirman algunos pensadores, yo prefiero hablar del hombre cósmico.

La revolución en el Caribe no ha terminado y continúa. En el caso de la poesía ahí está el camino marcado por Rubén Darío, la fuerza inspiradora de los afros, Mayas, Aztecas, Tainos, Guayú, Zenú, Tayronas y los poetas Nahuatl y todas las expresiones de la cultura precolombina que lograron sobrevivir a la destrucción del conquistador, están todos los problemas que afronta el hombre de hoy ante una minoría que cada día nos arrastra a una guerra nuclear poniendo en riesgo la tierra y la vida de la humanidad. Todo ello nos llama a una nueva revolución de la poesía en el Caribe.

Esa revolución no nacerá, de la repetición de los anacrónicos credos estéticos del viejo mundo, de  modelos esclavistas de la palabra y degolladores de la sensibilidad y la imaginación, ella tiene que brotar libre con toda la luz de nuestra gente y su entorno. Confiemos en la creatividad Caribe, como parte de la sensibilidad americana, capaz de crear nuevos hitos históricos.

Esa revolución tendrá como sustento la compenetración del poeta con su pueblo, y exige abandonar las torres de marfil, o la narcotización que produce las dadivas del poder y fundirse con el corazón de la Tierra y todos sus hijos, como nunca se dio en la humanidad.

Hoy Latinoamérica es una de las partes del mundo donde se buscan nuevas alternativas para su desarrollo libre, independiente y soberano. El Caribe es uno de los ejes donde se construye el porvenir de la humanidad.

Cuando  concebimos el lema del PRIMER CONGRESO INTERNACIONALDE POETAS DEL CARIBE: “Unidos por la paz”, lo hicimos no sólo pensando en las conversaciones de paz que se adelantan en La Habana-Cuba,  entre el gobierno de Colombia y las guerrillas de las FARC, más bien pensando en la paz del mundo, cuando cada vez la Tierra y el hombre están en peligro ante una conflagración nuclear  y exige de los poetas compromisos para humanizar más al hombre y ello necesariamente pasa por humanizar la poesía, que es sacarla de los esquemas rígidos, los modelos muertos, la palabra relamida, hipócrita y mentirosa, la estética para las elites, y darla al pueblo, vivir y crear al unísono con el  corazón de los pueblos de la Tierra.

Queridos creadores participantes en el PRIMER CONGRESO INTERNACIONAL DE POETAS DEL CARIBE: estamos en mora de que los poquitos o muchos que queremos salvar la tierra y al hombre contra la guerra y las nuevas formas de fascismo  hagamos una supra organización, independiente de los Estados, de puro pueblo, que se expanda por el mundo, y en el caso de los poetas,  una Compañía de Poetas por la Paz, una organización real y no virtual y que crezca fundida a los pueblos y no por el capricho de un individuo, que estimule la creación, el intercambio, la solidaridad real de nuestros pueblos Caribe y demás pueblos del mundo.

Amigo y amigas, si ustedes están por esa alternativa cuenten conmigo.

Barranquilla, octubre 10 de 2013

Mario Ramón Mendoza Mendoza

AZUL VERDE…VERDE AZUL: VUELTA AL AHORA

…y la primera ley, creador: crear.
Bufe al eunuco. Cuando una musa
te dé un hijo, queden otras ocho
en cinta.
Rubén Darío

Término esta historia sobre VOCES DEL REENCUENTRO, con lo que fue su trabajo colectivo más importante: la antología AZUL VERDE…VERDE AZUL, en homenaje a Rubén Darío, que incluyó una muestra de 24 poetas iberoamericanos, siendo no solo una de las grandes acciones realizadas por un colectivo en el mundo, para romper el silencio que se ha tendido contra este grande de la poesía universal, sino también fue la primera vez en la historia de la literatura en el mundo, que un libro se presentaba en vivo por sus autores, apoyados en las nuevas tecnologías. Situación que llevó a qué me preguntarán después algunos, si había patentado el modelo, ya que se podía hacer con otros libros, a lo que expresé: cómo se les ocurría que iba hacerlo, cuando mi interés era se difundiera la cultura, y ahí quedaba registrado el hecho para quien quisiera utilizar dicho formato, y efectivamente, la Real Academia Española, meses después, abrió un concurso para realizar lo mismo con El Quijote, concurso en el que participé, siendo uno de los 2.419 que clasificó,  y leyó El Quijote para el mundo. Ilustro esta información:

Esta fue la convocatoria

Video con el que quedé en dicha lectura con 2.418 participantes de todo el mundo, lástima que todo lo alteraron con el tiempo, borraron mi video y de muchos otros.  

Además de los libros,  que he compartido la carátula y textos, están otros que solo mencionaré: Lo que el viento no se lleva, Barranquilla mestiza y Vidas en Barranquilla.

VOCES DEL REENCUENTRO, fue un proyecto que nació sin mucha ambición, solo con el interés de despedir el milenio pasado y recibir el nuevo, y luego abrir, un espacio para la poesía del Caribe. La verdad que con esa visión, logramos hacer cosas muy importantes, como crear La medalla Luis Carlos López, CONPALABRA,  y  realizar el PRIMER CONGRESO INTERNACIONAL DE POETAS DEL CARIBE.

Dejo hasta aquí la historia para fijar toda mi atención e intención en el proceso de selección y edición de la primera muestra de VOCES DE ACUARIO, que titularemos: ISLAS POR NACER.

En esta oportunidad tememos una visión muy ambiciosa, queriendo dejar una profunda huella en la era que ha empezado, y algo muy importante es que estaremos acompañados en este primer libro de otros poetas del gran Caribe. Estamos convencidos, que desde aquí, el Gran Caribe, cuna del hombre cósmico, llegará el nuevo aire a la literatura de ficción,  sobre todo en la poesía.

Entonces, mucha vibración positiva mis queridos vates y que mejor manera de renovar esta invitación, con algunas de las voces que hicieron posible la aventura: AZUL VERDE…VERDE AZUL.

Mario Ramón Mendoza Mendoza

ISLAS POR NACER

SI DEJAS QUE LA OPINIÓN PÚBLICA
SOMETA TU IMAGINACIÓN
VOLARAS COMO GALLINA
marioramonm

Anoche me enteré que este blog cumplió 7 años, por la felicitación que me hizo llegar WordPress.

Muy oportuno mensaje, cuando me disponía a referirme a la publicación de VOCES DEL REENCUENTRO, precisamente cuando celebramos su 7 aniversario, con la antología CARIBE POÉTICO 7 AÑOS, que salió en septiembre de 2004, que por cierto me tocó imprimir dónde un gran amigo de infancia, Óscar Flores, en Montería, en su taller Gráficas Metro.

Coincide esto también, cuando andaba preocupado por el nombre que le pondría, a la primera muestra poética de VOCES DE ACUARIO, la verdad no había pensado mucho en ello. Pero al final del día, después de compartir una pequeña semblanza sobre Mairym Cruz Bernal, de Puerto Rico, por celular, se me prendió la chispa y he decidido que el nombre de este primer volumen sea: ISLAS POR NACER.

No doy explicaciones en este momento, por qué ese nombre, ya que será materia de la nota que redactaré a manera de prólogo. Dejo que cada uno realice sus deducciones.

CARIBE POÉTICO 7 AÑOS, salió después de AMOR SIEMPRE AMOR y LA ROSA DE LOS TIEMPOS.

Comparto de ese libro dos poemas de Mario Alberto Mendoza Ortíz, quien abandonó el arte de la poesía por una enfermedad.

Ayer alguien me envió un mensaje, felicitándome por lo tenaz que he sido, para conseguir mis metas literarias en el mundo. Pues pienso que todavía he hecho poco y lo más importante falta y una de las cuestiones que me llena de pasión es el querer retomar la bandera que mi hijo dejó, que no lo dudo él hubiera llegado muy lejos con su arte, después de su primer libro EL BILLAR Y LA LUNA, y sus poemas de adolescencia, publicados en CARIBE POÉTICO 7 AÑOS.

Mario Ramón Mendoza Mendoza

MAR DE LA CRISIS

El poeta está solo
solo con sus palabras
esquivas egoístas.

Es un loco soñador,
es un príncipe perverso,
juega con la amalgama,
de las letras,
cual sordo caza sonidos.

Espera paciente.
Sabe que algún día
le pagaran con estiércol
por sus libros,
por ahora ni siquiera
le pagan.

Sin embargo el infeliz
regala sus poemas,
el cambio es una sonrisa
fingida.

Sin embargo
el poeta es príncipe
y su padre vendrá
a buscarlo.

PERPLEJIDAD

El poeta es tu amigo.
Síguelo.
Porque sus ojos
son las Américas
que no descubrió Colón.

Sobra decirte cuando la noche
no es joven:
A veces es vieja,
y cómo tal
es él más joven.

Viejo cuando te hable,
joven cuando te escriba.
El poeta es tu enemigo.
Le dirá al sol
que baje a quemarte las mejillas.

Te sacará las vísceras para entregarlas
a las brujas de sus poemas.
Llegará borracho a tu choza
y te golpeará con sus armas mágicas.

¡Basta ya!
Basta de hablar del poeta.
Háblame de ti,
y dime,
cómo diablos hiciste
para llegar hasta aquí
y no darte cuenta,
que la morada del poeta,
no está en la Tierra.

Mario Alberto Mendoza Ortiz

SUEÑOS DE XX: CARIBE CÓSMICO

Me acabo de enterar, que una copia del libro EN LOS ESTERTORES DEL TIEMPO, está en un pueblo de la costa pacífica ecuatoriana. De allá podré entonces obtener una foto de su carátula. Esto me pone a pensar en el viaje de los libros, cuando aún en mi caso era escaso el manejo de la internet, pero de todas maneras los libros viajaban, y vaya a saberse a qué lugar del mundo llegan. Pienso entonces, a propósito de SUEÑO DE XX, segunda publicación de VOCES DEL REENCUENTRO, libro del que no he podido conseguir ninguna copia, después de haber publicado 1000 ejemplares en el año 1.999 cuando salió. Ayer compartí uno de mis poemas, publicados en ese libro y me costó, ya que debí hacerlo de nuevo en la memoria, estoy seguro que no quedó igual pero casi casi.

Fueron 20 poetas del Caribe colombiano, incluidos en esta obra, con un aire cosmopolita y universal. Una manera de desmentir el purito centralista de que los poetas en Colombia nacen en Bogotá, Medellín, o en Popayán y que acá en el Caribe, solo producimos copleros y palabreros que se conservan en una tradición oral.

Olvidan los centralistas, que nuestra región hace parte del gran Caribe, dónde se dio la más alta fusión de todas las etnias y culturas, que ha dado origen al hombres cósmico. Por eso cuando se descubre la historia, quedan en el ridículo, cómo sucedió en estos últimos años, debiendo reconocer que Juan José Nieto, fue el primer y único presidente afrodescendiente que ha tenido este país, siendo negado y borrado, por el color de su piel. Pero falta demostrar otra parte muy importante: este personaje, nacido en lo que es hoy el área metropolitana de Barranaquilla,  escribió las primeras novelas de Colombia, gracias a todo el entorno cultural que le dio la primera y única independencia de esos tiempos del imperio español, la independencia de Cartagena del 11 de noviembre de 1.811. Debe dolerle a los que nacen en cuna de oro y se gradúan en la Harvar, y parece los titulan es para robar, que este caribeño además de eso fue también traductor, general de la República, siendo tan humilde que no pudo ir a una escuela, y la mamá lo parió en la selva, asistida por el marido de partero.  

Barranquilla es una ciudad cosmopolita, tal vez más que cualquier ciudad andina y explica en el pasado, que por ella entró la radio, la aviación, la industria y hasta el fútbol.

Así de igual manera han existido los poetas, que muchas veces pasan sin pena ni gloria, ahogados por un centralismo, que en la mayoría de los casos solo reconoce a los de allá, y para ello tienen un ejército de acólitos  que endiosan y condenan.

Fuad Muvdi con su nieta celebra su inclusión en Anuario de la poesía mundial, editado en China.

No recuerdo a todos los poetas que publiqué en SUEÑOS DE XX, pero si tengo presente una voz que me permite mostrar lo cosmopolita que somos: el poeta Fuad Muvdi Chain,  quien nació en Beit Jala, Palestina, pero desde muy niño se radicó en esta ciudad.  Además de ser uno de los pioneros de la dermatología en Colombia, cultivó la poesía.

Con gran alegría los invito a escuchar, uno de los poemas de él que sale en SUEÑOS DE XX, Palestina, musicalizado gracias al empeño de su hija Luz Karime

Mario Ramón Mendoza Mendoza

MAX RANGEL Y GUILLERMO SOLANO: ECO DE LOS ESTERTORES…

Ante el fracaso de conseguir, el primer volumen de Voces del Reencuentro, que salió el 28 de noviembre de 1998, quiero centrar la referencia de ese libro en dos de sus autores, ya fallecidos, que nos acompañaron mientras estuvieron vivos, en todos los retos que cómo colectivo nos planteamos.

De Guillermo Solano tenía la referencia, de un libro de poesía de su autoría: Surco en la arena, que se lo había prolongado mi pariente Ramiro de la Espriella. De Max Rangel, los debates  que le formaba en sus clases de derecho constitucional, en la Universidad del Atlántico, cuando intenté estudiar leyes, para conocer mejor el andamiaje del establecimiento colombiano.

Después que Max Rangel me vendió su libro sobre derecho constitucional, me dijo que era poeta y novelista. Poco a pocos fui conociendo su obra.

Mi acercamiento a la poesía de los dos, me descubrió la gran sensibilidad y talento de estos creadores, lo que me llevó a proponerles la creación de la Tertulia de poesía Voces del Reencuentro y la publicación de una primera antología: EN LOS ESTERTORES DEL TIEMPO, es así cómo los dos fueron incluidos en este libro.

Max Rangel y Guillermo Solano, son dos creadores puros, que mientras vivieron, siempre animaron la Tertulia y publicaron sus libros de poesía o sus novelas.

Hoy cuando estamos a las puertas, de editar el primer trabajo de VOCES DE ACUARIO, es importante traer el nombre de estos dos poetas y escritores, que dejaron una profunda huella en nuestra región Caribe, cuando pretendemos aportar toda nuestra creatividad, para enfrentar la llamada crisis de la novela y la poesía.

Inspiradoras y ejemplares son la vida y la obra de estos dos caribeños, que nunca le fallaron a la poesía. Hoy cuando el 29 de octubre presentaremos, la primera antología poética de VOCES DE ACUARIO, y nos prepararemos para presentar en diciembre una antología de cuentos y a finales de enero de 2.022, una antología de la novela corta.

Amigos que siguen este blog, por favor estén atentos a nuestras acciones, les aseguro que ustedes serán testigos, de jornadas épicas en la literatura de ficción, cómo nunca se ha sentido en Colombia.

Por el momento me es grato dejarlos, con estos dos poetas, que no dejarán nunca de titilar en nuestro sendero, y dejaron su impronta en ese primer volumen de Voces del Reencuentro, en la antología EN LOS ESTERTORES DEL TIEMPO.

Mario Ramón Mendoza Mendoza

EL TIEMPO

El tiempo es lo eventual de lo inminente,

una extraña dimensión de la miseria…

una guerra por vencer la misma muerte,

un afán de eternidad de la materia.

Es la exacta condición de lo existente,

la limitada infinitud que nos destroza,

el transcurso natural de lo presente

y la constante evolución de cada cosa.

Es la mano de Dios que nos consiente,

y la garra de un demonio que nos odia,

es un grito desgarrado hacia la gloria,

y un reloj desesperado en nuestra mente.

Es la ilusión vital que engaña siempre,

es un cofre de esperanzas ilusorias,

el enorme cementerio de la historia,

y el dolor de no vivir eternamente.

Max Rangel Fuentes  

CUENTO SIN VOZ

Mi madre era un cuento azul

que ella misma me contó

cuento de amor y ternura

que su muerte disipó.

No puedo contar el cuento

mi madre se lo llevó

porque el cuento era su vida

y esa vida se acabó.

Digo que era azul el cuento

que mi madre me contó

porque en su final partida

en el azul se perdió.

Diluido en el cerúleo

no lo puedo repetir

cuando terminó esa vida

se murió el cuento también.

El cuento era su destino

el cuento era su vivir

ella misma era ese cuento

paradoja, unión feliz.

Es que una vida tan buena

sólo un cuento puede ser

tan extraño en este tiempo

que nadie lo puede creer.

Vamos a vivir del cuento

que mi madre relató

vivirlo sin recordarlo

fuente es de dicha y amor.

Como ahora quiero narrar

de esa vida que era un cuento

nó, era un cuento y una vida

y ambos de aquí se alejaron.

Sí, ellos volaron muy juntos

cuento y vida ¿ Adónde están?

deben estar en el cielo

¿ Quién puede el cuento contar ?

Cómo se mueren las flores

cómo se diluye un cuento

cuando efímera es la espiga

sobrevive la simiente.

Las madres quizá son hadas

como aves de una leyenda

que nadie sabrá contarla

sólo ellas con su excelencia.

Las madres tejen un cuento

con hilos del corazón

y la plástica de un sueño

con tintes de luz y amor.

Y como la madre es una

su imagen no se repite

se va con ella a la tumba

que borra el cuento y la vida.

Y si yo les cuento un cuento

será otro, malhaya el día

en que aquel se fue al olvido

y murió la madre mía.

Guillermo Solano Figueroa